EL DESCARRILO
El viento ululaba y se presentía una mala noche, las ramas de los árboles se movían tras los cristales. Teníamos un dormitorio con cuatro camas de metal de color azul. Mi madre nos fue tapando y echando algún cobertor extra, a mi que era la mayor me puso encima, un cuero que tenía mi padre, lo recordaba con él puesto; y con unos guantes de lana, tan guapo como si fuese un actor de cine. Nos dio un beso a cada una, apagó la luz y se fue. No habría ido por la mitad del pasillo, cuando empezaba la revolución. Muertas de miedo nos metíamos en la cama de la otra de dos en dos y algunas veces nos juntábamos hasta tres.
Lo peor es que aunque mi pobre madre se levantaba al poco rato para poner a las niñas en la escupidera, había veces que ya llegaba tarde y nos meábamos las unas a las otras. Abajo de la sábanas nos ponían un hule molestísimo y en los veranos en el chalet de mi abuela teníamos para no mojar el colchón una piel de borrego entera, que a mí me asustaba. En aquella época no existían los pañales rechazables.
Ocurrió más de una vez. De madrugada llamaban a la puerta, era un llamador de bonito metal, que normalmente se tenía muy brillante y era con la forma de una mano. Nos asustábamos y salíamos al pasillo:
-¿Mamá que es?
Y mi madre con la voz entrecortada nos decía:
-¡Hija mía es el avisador, que viene a llamar a tu padre, pues ha habido en la sierra un descarrilo.
Yo que era la mayor se me encogía el corazón. ¡En esa noche de perros! el avisador una especie de ordenanza, su misión era ir a por mi padre, con un farol, grande y muy bonito. No se hasta donde le acompañaría.
Por la mañana mi padre, ante un café con leche, para que entrara en calor, le contaba a mi madre.
El como Perito Industrial, sabía donde había que hacer la fuerza para meter una palanca y levantar las partes del tren que aprisionaban a algún viajero. Mi padre hablaba con el aprisionado -el no sabia que yo estaba en el dintel de la puerta- y le seguía contando a mi madre. Les daba ánimo, pero al llegar la descompresión en esos momentos fallecían.
Yo volvía a entrarme en la cama, al lado de la meada de turno, tiritando de frío y de miedo.
Somos un grupo de escritores afincados en Torrelodones. Cuenta Conmigo nace como una herramienta para poder compartir nuestra pasión por el mundo del cuento y el relato, distintas voces se dejan leer en esta página, distintas formas de abordar la narrativa se dan cita aquí y ahora, porque las buenas historias, una vez acabadas, ya no pertenecen al escritor, si no al mundo, y deben cumplir su destino, que es el de ser leídas.
martes, 3 de octubre de 2017
miércoles, 26 de julio de 2017
NACIDOS DE LAS CENIZAS
Por fin mi novela NACIDOS DE LAS CENIZAS, ha salido a la luz. Mi nombre de escritora es PILAR-TERESA ROMERO FERNÁNDEZ, si se busca en Google hay varias escritoras que se llaman Pilar Romero, por lo que para diferenciarme he tomado el nombre de mi abuela paterna a la que no conocí uniéndolo al mío. Según mi madre en el bautizo se me puso el nombre de las dos abuelas, o sea que me pusieron María porque a todas las españolas nos ponían el nombre primero de la Virgen, segundo Pilar, pues tuve a bien nacer el día de la Pilarica o sea el 12 de octubre. Se dicen que los que nacen en día de fiesta tienen un don especial, yo no lo he visto todavía, nunca me ha tocado la lotería ni nada, pero en fin aquí sigo. Y de tercero Loreto, o sea que soy:
MARÍA DEL PILAR TERESA DEL LORETO ROMERO FERNÁNDEZ, ¡Uffff!
¿De que trata? Tres generaciones de una familia judía en el corazón de Alemania. Al final los supervivientes desperdigados por el mundo se reencuentran en América . Pero esta obra no habla de la guerra, habla de la vida, del amor, del discurrir de unas vidas ordinarias rozadas inconscientemente por la bestia, al principio incrédulamente, después inmersas irremediablemente en el horror. Finalmente la supervivencia, los recuerdos, el reencuentro de los epígonos.
La editorial: PUNTO ROJO.
Se puede pedir a la editorial y en e-book a Amazon.
Espero que os guste, pues está escrita con todo mi corazón.
Y ya voy con la segunda novela que, se llama: LA ALMORAIMA.
MARÍA DEL PILAR TERESA DEL LORETO ROMERO FERNÁNDEZ, ¡Uffff!
¿De que trata? Tres generaciones de una familia judía en el corazón de Alemania. Al final los supervivientes desperdigados por el mundo se reencuentran en América . Pero esta obra no habla de la guerra, habla de la vida, del amor, del discurrir de unas vidas ordinarias rozadas inconscientemente por la bestia, al principio incrédulamente, después inmersas irremediablemente en el horror. Finalmente la supervivencia, los recuerdos, el reencuentro de los epígonos.
La editorial: PUNTO ROJO.
Se puede pedir a la editorial y en e-book a Amazon.
Espero que os guste, pues está escrita con todo mi corazón.
Y ya voy con la segunda novela que, se llama: LA ALMORAIMA.
sábado, 4 de marzo de 2017
UN HILO DE ORO
HILO DE ORO
Hoy escribo y canto
a aquella ilusión larga y delgada
que fue un hilo de oro, no más.
Un hilo tan largo
que dura toda la vida
una ilusión tan delgada
que no es más
que ese hilo de oro
en la largura de la vida,
Aquello que escribiste:
que pudo ser y no fue
pero que marcó nuestro destino,
¡No sueñes! tan solo como un hilo de oro,
como una inicial bordada en un pañuelo.
Fuimos dos espíritus que juntos se hicieron,
Solos no valíamos,
hay que desmenuzar, los sentimientos
Para mí fuiste...
ese sonido de cristal caro,
de una copa de champán.
El descubrir lo negro, oscuro e intenso
del rio color aceituna
Guadalquivir nocturno,
con San Rafael desde lo alto
custodiándonos.
Fue el encontrar mis ojos color miel
en lo profundo de tu mirar azul,
Paseando por las ruinas de la Córdoba
romana, mora y judía, en sus amores.
Pero hay algo que no te perdono;
que me enseñaras a amar la poesía.
Esta enfermedad del alma
tan fina como el hilo de oro
que lo mismo hace sufrir que gozar.
Por eso hoy escribo, a aquella ilusión
larga, infinita y delgada,
y cierro mis ojos al sol,
contemplando telas de araña,
de fino cristal,
como caleidoscopio de colores.
¡No quiero pensar más!
domingo, 12 de febrero de 2017
LUNAS FRÍAS
Qué aburrido sería todo
si el firmamento estuviera lleno
de lunas frías, metálicas, estáticas
Y la tierra otro firmamento fuese
lleno de lunas frías, metálicas, estáticas
Pienso:
¡Que bello era el molino de viento y los molineros!
Ver al pescador en el mar,
Y la barca llena de peces.
El maquinista con su máquina veloz
atravesando el túnel, atravesando el tiempo
¡Oh Dios, te equivocaste con nosotros
Ordenaste el firmamento y ahí está.
Sin embargo en la tierra
Ya no están estos lindos molinos,
Ni máquinas que anden con carbón,
ni casi peces en el mar,
por la contaminación
Barájanos, porque si en la baraja
fuésemos todos ases,
¡Que aburrido sería el juego!
Vuelve a ordenarnos
a ver si aprendemos,
a tenernos más amor.
NACEMOS NOS ODIAMOS Y MORIMOS
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