lunes, 3 de mayo de 2021

                                                            CARTA A MI BLOG

Años llevo sin entrar en el, palabras olvidadas, enredadas en los días y años, pero hoy tras un bello acontecimiento familiar me he preguntado si aún seguiría existiendo. Era como ese diario que nunca escribí y sin embargo fiel a si  mismo lo he buscado y aquí está, esperando a que vierta en el mis palabras y sentimientos.

Prometo no volver a abandonarte y si a nadie le interesa lo que escribo pues no pasa nada, tu y yo volvemos a reencontrarnos como ese novio olvidado de la niñez.

El motivo de volver a ti ha sido por un acontecimiento familiar. He hablado varias veces en el chat de mi abuelo materno, no lo recuerdo pues creo tenía yo tres años cuando el falleció. pero si que mi madre me hablaba con adoración de su padre y mi hermano JR mayor que yo tres años, lo recuerda y dice que era el hombre más elegante que nunca vio. Guapo si que era un rato, nacido en Almuradiel (Ciudad Real), los Fernández llegaron a La Mancha, procedente del norte con las guerras Carlistas y allá se enamorarían, o al perder la guerra perdieron el capital también si es que lo había, no pudiendo volver a la tierra de donde procedían. En la familia solo se heredó un sable carlista que su hijo el mayor lo conservaba destinándolo a no muy noble fin.

Pues bien querido blog, mas abajo quiero buscar donde hablé en su día de mi abuelo MANUEL EDUARDO FERNANDEZ DEL AMO porque hay una noticia impactante sobre el, que me acaba de comunicar otro nieto y primo hermano mío: Julio Manuel Fernández.

Transcribo la impactante noticia:

"Para que lo sepáis por mi y no por la prensa, nuestro abuelo, acabado el proceso del tribunal eclesiástico a tal fin , será beatificado por la iglesia de Roma en ceremonia que se celebrará en la Catedral de Valencia en diciembre de este año. Un orgullo enorme para mi y la familia " 

Como verás querido blog, se puede proceder de familia de militares, familia noble, pero de un abuelo beatificado por Roma...eso es otro cantar, Así que ya volveré a usar mi blog con las impresiones actuales que se nos avecinan.

Gracias por mantenerte fiel y no haber desaparecido. Hasta luego 

domingo, 23 de septiembre de 2018

           SOBRE MI ABUELO LLAMADO MANUEL EDUARDO FERNÁNDEZ DEL AMO

                                               Ya hay un español que quiere vivir
                                                y a vivir empieza,
                                                entre una España que muere
                                                y otra que bosteza.

                                               "Españolito que vienes
                                               al mundo te guarde Dios,
                                               una de las dos Españas
                                               ha de helarte el corazón "

Corría el año 1936 cuando empezaron en Ronda las persecuciones, Primero empezó por las iglesias que eran pastos de las llamas, destrozos y persecución de los sacerdotes.
Hoy quiero hablar de Don José Parra Grossi, Consiliario de  Ronda y de la relación con la familia. Vivían en la calle El Cristo de dicha ciudad, eran vecinos de mis abuelos,  ellos vivían arriba y mis abuelos y sus diez hijos en la planta baja.
Eran solo dos hermanos Mariquita y él, por lo que Pepito se bajaba a jugar abajo con los niños Fernández. Desde pequeño decía que quería ser sacerdote por lo que el juego principal era montar un altar y el decía misa que los demás niños escuchaban con devoción.
Un día jugando se enganchó Pepito una oreja con un perchero en la casa de los Fernández hiriéndose y teniendo que ir el practicante a darle puntos.
 Ya de mayor entró en el seminario y se hizo sacerdote. Cuando empezaron las persecuciones se encerró en su casa sin salir a la calle y cuando preguntaban por él se decía que había desaparecido hacía mucho tiempo y no se sabía nada de él.
Mi abuelo tuvo que dejar de ir al trabajo pues también lo buscaban para llevárselo a las checas, pues decían que leía el ABC y tenía a sus hijos en colegio de curas pues estudiaron todos en los salesianos.
A mi tío Manolo también habían empezado a buscarle pues le había denunciado un bedel del colegio porque lo había pillado haciendo una pintada que decía: "VIVA CRISTO REY" .
En la casa donde vivían había un poco antes un repecho, y al subir la cuesta los coches o camiones renqueaban y entonces se creían que paraban en la puerta de la casa, para seguir con la "saca" como le llamaban cuando iban a detener a alguien, para llevarlos al "paredón" o sea a fusilarlos.
Manolo mi tío y el escapaban por los tejados, un día no se percataron de que estaban allí llamando violentamente a la puerta. Mi abuelo y mi tío -que tendría unos dieciséis años-, no estaban por suerte en la casa pero si Don José que aunque joven ya no se le llamaba Pepito como cuando niño. y pudo bajar a la casa de mis abuelos mientras los milicianos registraban su casa.
Mi tía Antonia que era la mayor de todos en ese momento no tuvo otra ocurrencia que entrarlo en un arcón y echar la llave.
Aporrearon la casa de mi abuelo, todos rezaban para que no llegaran en ese momento padre e hijo. Entraron los milicianos y empezaron con el registro, y toparon con el arcón. Intentaron levantar la tapa y pidieron la llave. Mi tía que era muy valiente se hacía la remolona e iba bien despacio, rezando por el camino para que ocurriese algún milagro, pero los milicianos esperaban con paciencia. Al final no tuvo más remedio que abrir muerta de miedo. Y lo primero con que se toparon fue con un montón d túnicas de nazarenos de las procesiones de Ronda, de Nuestro Padre Jesús y empezaron a reírse de ellas.
               -¡Mira que beatas!
Y a insultarlas y mi tía heroica y asustadísima se puso delante del arcón y les dijo:
               -¡Ea, ya habéis visto lo que hay aquí y no quiero que las ensucieis y bajando de un golpe la tapa echó la llave.
Los milicianos dijeron de llevarsela y se burlaban de ella. Pero ya perdido el miedo les decía:
             -¿Pero que decis si a mas de uno os he visto yo vestido de nazarenos con esta túnica en las procesiones.
la famila se tuvo que mudar de casa por la ansiedad que mi madre tenía por motivo del frenazo que hacían los coches cerca de su casa. Y fueron al chalet donde estaba mi abuelo a buscarlo. Mientras que mi tía les abría la puerta  mi abuela se lo llevó dentro y no tuvo otra ocurrencia que esconderlo en el gallinero levantando el suelo que era un grueso hule negro y les echó mucho grano a las gallinas con la idéa de que se pusieran encima y disimular el desnivel del suelo.
una vez más las mujeres de la casa los habían salvado. 

martes, 3 de octubre de 2017

EL DESCARRILO

                                                            EL DESCARRILO

El viento ululaba y se presentía una mala noche, las ramas de los árboles se movían tras los cristales. Teníamos un dormitorio con cuatro camas de metal de color azul. Mi madre nos fue tapando y echando algún cobertor extra, a mi que era la mayor me puso encima, un cuero que tenía mi padre, lo recordaba con  él puesto; y con unos guantes de lana, tan guapo como si fuese un actor de cine. Nos dio un beso a cada una, apagó la luz y se fue. No habría ido por la mitad del pasillo, cuando empezaba la revolución. Muertas de miedo nos metíamos en la cama de la otra de dos en dos y algunas veces nos juntábamos hasta tres.
Lo peor es que aunque mi pobre madre se levantaba al poco rato para poner a las niñas en la escupidera, había veces que ya llegaba tarde y nos meábamos las unas a las otras. Abajo de la sábanas nos ponían un hule molestísimo y en los veranos en el chalet de mi abuela teníamos para no mojar el colchón una piel de borrego entera, que a mí me asustaba. En aquella época no existían  los pañales rechazables.

Ocurrió más de una vez. De madrugada llamaban a la puerta, era un llamador de bonito metal, que normalmente se tenía muy brillante y era con la forma de una mano. Nos asustábamos y salíamos al pasillo:
          -¿Mamá que es?
Y mi madre con la voz entrecortada nos decía:
         -¡Hija mía es el avisador, que viene a llamar a tu padre, pues ha habido en la sierra un descarrilo.
Yo que era la mayor se me encogía el corazón. ¡En esa noche de perros! el avisador una especie de ordenanza, su  misión era ir a por mi padre, con un farol, grande y muy bonito. No se hasta donde le acompañaría.
Por la mañana mi padre, ante un café con leche, para que entrara en calor, le contaba a mi madre.
El como Perito Industrial, sabía donde había que hacer la fuerza para meter una palanca y levantar las partes del tren que aprisionaban a algún viajero. Mi padre hablaba con el aprisionado -el no sabia que yo estaba en el dintel de la puerta- y le seguía contando a mi madre. Les daba ánimo, pero al llegar la descompresión en esos momentos fallecían.
Yo volvía a entrarme en la cama, al lado de la meada de turno, tiritando de frío y de miedo. 

miércoles, 26 de julio de 2017

NACIDOS DE LAS CENIZAS

Por fin mi novela NACIDOS DE LAS CENIZAS, ha salido a la luz. Mi nombre de escritora es PILAR-TERESA ROMERO FERNÁNDEZ, si se busca en Google hay varias escritoras que se llaman Pilar Romero,  por lo que para diferenciarme he tomado el nombre de mi abuela paterna a la que no conocí uniéndolo al mío. Según mi madre en el bautizo se me puso el nombre de las dos abuelas, o sea que me pusieron María porque a todas las españolas nos ponían el nombre primero de la Virgen, segundo Pilar, pues tuve a bien nacer el día de la Pilarica o sea el 12 de octubre. Se dicen que los que nacen en día de fiesta tienen un don especial, yo no lo he visto todavía, nunca me ha tocado la lotería ni nada, pero en fin aquí sigo. Y de tercero Loreto, o sea que soy:
MARÍA DEL PILAR TERESA DEL LORETO ROMERO FERNÁNDEZ, ¡Uffff!

¿De que trata? Tres generaciones de una familia judía en el corazón de Alemania. Al final los supervivientes desperdigados por el mundo se reencuentran en América . Pero esta obra no habla de la guerra, habla de la vida, del amor, del discurrir de unas vidas ordinarias rozadas inconscientemente por la bestia, al principio incrédulamente, después inmersas irremediablemente en el horror. Finalmente la supervivencia, los recuerdos, el reencuentro de los epígonos.
La editorial: PUNTO ROJO.
Se puede pedir a la editorial y en e-book a Amazon.
Espero que os guste, pues está escrita con todo mi corazón.
Y ya voy con la segunda novela que, se llama: LA ALMORAIMA.

sábado, 4 de marzo de 2017

UN HILO DE ORO


                                                                  HILO DE ORO

                                                      Hoy escribo y canto
                                                      a aquella ilusión larga y delgada
                                                      que fue un hilo de oro, no más.     
                                                      Un hilo tan largo
                                                      que dura toda la vida
                                                      una ilusión tan delgada
                                                      que no es más
                                                      que ese hilo de oro
                                                      en la largura de la vida,
                                                      Aquello que escribiste:
                                                      que pudo ser y no fue
                                                      pero que marcó nuestro destino,
                                                      ¡No sueñes! tan solo como un hilo de oro,
                                                      como una inicial bordada en un pañuelo.
                                                      Fuimos dos espíritus que juntos se hicieron,
                                                      Solos no valíamos,
                                                      hay que desmenuzar, los sentimientos
                                                      Para mí fuiste...
                                                      ese sonido de cristal caro,
                                                      de una copa de champán.
                                                      El descubrir lo negro, oscuro e intenso
                                                      del rio color aceituna
                                                      Guadalquivir nocturno,
                                                      con San Rafael desde lo alto
                                                      custodiándonos.
                                                      Fue el encontrar mis ojos color miel
                                                      en lo profundo de tu mirar azul,
                                                      Paseando por las ruinas de la Córdoba
                                                      romana, mora y judía, en sus amores.
                                                      Pero hay algo que no te perdono;
                                                      que me enseñaras a amar la poesía.
                                                      Esta enfermedad del alma
                                                      tan fina como el hilo de oro
                                                      que lo mismo hace sufrir que gozar.
                                                      Por eso hoy escribo, a aquella ilusión
                                                      larga, infinita y delgada,
                                                      y cierro mis ojos al sol,
                                                      contemplando telas de araña,
                                                      de fino cristal,
                                                      como caleidoscopio de colores.
                                                      ¡No quiero pensar más!

domingo, 12 de febrero de 2017

                                   
                                                               LUNAS FRÍAS


                                                        Qué aburrido sería todo
                                                   si el firmamento estuviera lleno
                                                de lunas frías, metálicas, estáticas
                                               Y la tierra otro firmamento fuese


                                            lleno de lunas frías, metálicas, estáticas 
                                            Pienso:
                                          ¡Que bello era el molino de viento y los molineros!                 
                                           Ver al pescador en el mar,
                                           Y la barca llena de peces.
                                           El maquinista con su máquina veloz
                                           atravesando el túnel, atravesando el tiempo
                                          ¡Oh Dios, te equivocaste con nosotros
                                            Ordenaste el firmamento y ahí está.
                                              Sin embargo en la tierra
                                               Ya no están estos lindos molinos,
                                               Ni máquinas que anden con carbón,
                                                 ni casi peces en el mar,
                                                 por la contaminación


                                                  Barájanos, porque si en la baraja
                                                 fuésemos todos ases,
                                                  ¡Que aburrido sería el juego!

                                                 Vuelve a ordenarnos
                                                  a ver si aprendemos,
                                                 a tenernos más amor.
                                                   NACEMOS NOS ODIAMOS Y MORIMOS
                                                  


sábado, 25 de junio de 2016

FONDA DE LA ESTACIÓN DE BOBADILLA

Recuerdo de niña haber ido a la FONDA de la estación de Bobadilla, al parecer mis bisabuelos maternos la inauguraron.
 Mi bisabuela era muy buena cocinera, como buena alicantina eran famosos sus arroces.
Ellos eran naturales de San Vicente del Raspeig (Alicante).
Un día tuvo la oportunidad de dar de comer a un ingeniero ingles de los ferrocarriles y tanto le gustó su comida que les propuso que se fuesen con el a Bobadilla (Cádiz) pues iba a inaugurar aquella estación y necesitaba alguien de categoría en la fonda pues sus clientes serían en su mayoría ingleses del Peñón de Gibraltar.
Animados por un buen porvenir se fueron e instalaron allí y compraron un coche de caballo para moverse por los alrededores.
la compañía era: ALGECIRAS GIBRALTAR RAILWAY Cº. (ALGECIRAS-BOBADILLA)
 La cantina tenía un aire decimonónico victoriano. Había grandes espejos con marcos dorados y las paredes eran de mosaicos verde inglés. 
Me llevó un tío mío muy querido, que era maquinista en los años sesenta y se pidió para tomar "un carajillo" yo me asombré pues nunca había oído ese nombre de esa especie de café con algo más.